La Coma de Sant Jaume / La ermita

La ermita de Sant Jaume de la Coma

La primera parroquia de Moià: once siglos de culto en una capilla campesina.

Antes de que Moià tuviera iglesia

En el año 939, el obispo Jordi de Vic consagró la iglesia parroquial de Moià con la asistencia de Sunyer, conde de Barcelona, que había impulsado su edificación. El documento de aquella consagración guarda un detalle extraordinario para este valle: consta que la capilla de Sant Jaume de la Coma ya existía. Por eso la tradición la considera la primera parroquia de Moià — el lugar donde la gente de estas tierras se reunía a rezar antes de que el pueblo tuviera su propia iglesia.

Las primeras menciones documentales del mas de la Coma datan también del siglo X, y su historia quedó ligada para siempre a la de la capilla, que se alza a un centenar de metros de la casa. Mil cien años después, casa y capilla siguen juntas al pie del Serrat del Vent.

«Esta ermita ya existía cuando se consagró la actual parroquial» — la frase que resume once siglos.

El edificio que vemos hoy

Del edificio altomedieval no quedan vestigios visibles: como ocurre en tantas iglesias rurales catalanas, la fábrica actual es fruto de las reformas de los siglos XVI y XVII, en el lenguaje del barroco popular. Es una capilla de nave única sin ábside, levantada con piedra y mampostería, con cubierta a dos aguas y alero de bloques de piedra.

La fachada de poniente es su pieza noble: un portal flanqueado por dos semipilastras con capiteles rectangulares, coronado por un frontón truncado con volutas jónicas y esferas barrocas. Encima, un óculo circular con reja de hierro ilumina la nave, y rematan el conjunto una espadaña en arco y una cruz. En el interior: bóveda, altar de madera y bancos perimetrales.

La ermita de Sant Jaume de la Coma con el ciprés que la vela

La ermita y su ciprés. Foto: «moianes» · CC BY-SA 2.0

«Francesch Coma, 1683»

En la hornacina del portal — que antiguamente acogía la imagen de Sant Jaume, hoy desaparecida — hay grabada una inscripción: «Francesch Coma, 1683». Es el testimonio en piedra de la gran reforma barroca de la capilla y el nombre de uno de los hombres del linaje Coma que durante siglos cuidó del mas y del templo. La fecha dialoga con los dinteles de la masía (1620 y 1812): tres generaciones de piedra escrita.

Sant Jaume y la venera

La capilla está dedicada a Santiago el Mayor (Sant Jaume), el apóstol peregrino, cuyo símbolo universal es la venera o concha de peregrino — la misma que preside el escudo de esta casa. La advocación jacobea, tan extendida en la Cataluña medieval, arraigó aquí con fuerza suficiente para dar nombre a toda la finca: la Coma de Sant Jaume.

Protección y estado actual

La ermita se conserva en buen estado general gracias a siglos de cuidado, pero una fábrica de mil cien años no descansa nunca: cubierta, piedra, carpintería y entorno piden atención constante. No es de libre acceso; las visitas se coordinan para ocasiones y proyectos de investigación.

Fuentes

La masía: mil años de casa fuerte →

Ayuda a restaurar la ermita

La campaña de restauración quiere asegurar que Sant Jaume de la Coma llegue a su duodécimo siglo. Cada aportación cuenta.

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